¿Es la Agricultura el proceso Lean más antiguo?

por Lean Magazine

alpacas

Nos ha parecido muy interesante, en base a la introducción del Lean Manufacturing en los procesos agrícolas, hacer una pequeña inmersión en la historia de la agricultura. Puede que sea probablemente el sistema Lean más antiguo de la Historia de la Humanidad.

Durante los últimos 10 años, los agricultores han estados sometidos a una presión constante para reducir sus costes. Parece impensable que la agricultura sea susceptible de optimizar sus procesos pero la realidad es que es un sector en el que se ha introducido la Mejora Continua con resultados muy beneficiosos para estos profesionales.

Si alguno de vosotros ha paseado últimamente por campos de labor, habrá podido observar que, una vez cosechado el campo, las balas de heno (llamadas también “pacas” o “alpacas”) han dejado de ser cuboidales pasando a ser cilíndricas y, en algunos casos, envueltas en plástico. Este proceso lleva ya en marcha unos años y si hiciéramos una pequeña incursión en los orígenes y evolución de la Agricultura nos sorprendería la cantidad de mejoras introducidas desde el Neolítico hasta nuestros días.

El origen de la agricultura se pierde en la Prehistoria y su desarrollo se realizó en diferentes culturas que la practicaron de forma independiente desde Mesopotamia al Antiguo Egipto, culturas precolombinas, los chinos al este de Asia, etc.

Es sin duda la introducción de los metales cuando se avanza realmente. Empiezan a trabajar con herramientas, comienzan a almacenar, conservar y utilizan sistemas de irrigación. Estas mejoras perfeccionaron las técnicas y labores agrícolas haciendo que hubiera un mayor rendimiento productivo.

En el año 3.000 a.C., en Mesopotamia, ya se adaptó el arado con un dispositivo que permitía sembrar las semillas y hasta llegar la actualidad, las mejoras en este sector han sido asombrosas: el desarrollo de los regadíos en la Baja Mesopotamia, los sistemas mecánicos de irrigación (molinos de viento y agua) además de la fertilización, barbecho y rotación de cultivos en la época romana…

En los siglos XVII-XIX se inventa la sembradora que resulta fundamental en la evolución de la agricultura y que fue progresivamente mejorada durante todo el siglo siguiente. Aparece la segadora, y con ella multitud de máquinas para la agricultura, tales como trilladoras, desgranadoras de maíz, rastrilladoras, cultivadoras, etc. Con la revolución industrial se comenzó a utilizar el vapor como fuerza de tracción de las máquinas en lugar de la fuerza animal.

La mecanización ha resultado un apoyo muy importante para la agricultura desde finales del siglo XIX. La introducción de la maquinaria agrícola ha supuesto multiplicar varias veces la productividad y eficacia de las explotaciones agrícolas, operaciones éstas que resultaban agotadoras para el agricultor manual.

Con la llegada de la Revolución industrial y del desarrollo de máquinas más complejas, los métodos de cultivo dieron un gran paso adelante. La gasolina, y los motores diésel posteriores se convirtieron en la principal fuente de energía para la siguiente generación de tractores.

Como vemos la agricultura puede que sea uno de los procesos con más cambios y mejoras a lo largo de la historia de la humanidad (desde el Neolítico nada menos). Sus procesos no dejan de sorprender por su evolución y por la forma que han tenido de adaptarse a los vaivenes históricos.

Si retomamos el principio del artículo, la forma de las alpacas ahora casi todas cilíndricas, nos asombra que un cambio geométrico haya sido una de las mejoras más llamativas de los últimos años.

Este simple cambio de forma en la estructura de recolección y almacenamiento de la paja derivada de los cereales permite un considerable aumento en su duración y resistencia a los agentes atmosféricos. La forma cilíndrica de la alpaca imita una estructura tradicional de tejado que ayuda a repeler una mayor cantidad de agua que puede caer sobre la alpaca, evitando así la humedad en el interior de la paja en comparación a las cuboidales de superficie plana.

Los criterios para elegir el sistema de empacado mejor adaptado dependen de la distancia de transporte, el sistema de almacenamiento y distribución al ganado y, por último, las disponibilidades de mano de obra en los distintos momentos de la cadena de recolección. Las empacadoras clásicas necesitan más mano de obra o fuertes inversiones en agrupadoras de pacas difíciles de amortizar si no se utilizan de forma casi continua.

La alpaca cilíndrica permanece en el campo hasta que es recogida para manufacturarla. No se necesita almacenaje normalmente porque no es para uso de quien cultiva la tierra, si no que pasa directamente al comprador. Es presumible que los que continúan con las alpacas cuboidales se deba a que tienen ganadería que se alimenta de esas alpacas, ya que son fácilmente manejables y almacenables (el peso de una alpaca cuboidal de paja es de 10 a 30 kg mientras que una cilíndrica está entorno a los 150-250 kg).

La gestión de la producción no sólo se puede optimizar con la mejora en las máquinas sino también con la planificación adecuada de cultivos, control de todas las fases de la producción, control de los costes y su disminución por medio de la eficiencia de los procesos, rendimiento de los equipos, tiempos de trabajo de las máquinas, control de tareas, calidad…, en el campo se puede realizar un Sistema Lean en su globalidad.

Estamos sin duda ante un “campo” lleno de posibilidades y seguro que aún aparecerán nuevas ideas para optimizar los procesos. ¿Hay por tanto alguna duda respecto a que el Sistema Lean no sea aplicable a la Agricultura?