¿Estamos utilizando de forma correcta nuestros equipos?

por Lean Magazine

En muchas ocasiones, en los lanzamientos de nuestros proyectos, nos enfrentamos a empresas que tienen una cantidad de maquinaria que va solventando sus necesidades de producción, pero:

¿Estamos utilizando de forma correcta nuestros equipos? y más importante ¿Los estamos rentabilizando?

Es frecuente escuchar que vamos a tope, que para absorber más demanda será necesario ampliar e invertir en más equipos. Hay varias preguntas que deberíamos hacernos antes de llegar a esa conclusión que por otro lado debería ser nuestro último recurso. En primer lugar, ¿utilizamos nuestras maquinas como debemos o por un mal uso estamos infrautilizándolas? Unas veces por desconocimiento y otras por comodidad, vemos líneas que trabajan por debajo de sus posibilidades, pero como conseguimos servir a tiempo, no nos planteamos si la estamos utilizando de manera correcta.

Por otro lado, ¿Estamos dotando de forma correcta las líneas? ¿Se utilizan los recursos necesarios o estamos sobredimensionándolas con el consiguiente encarecimiento del producto?

No siempre, el poner algún recurso más nos encarece el producto, por ejemplo: en una línea de encajado de fruta, el reforzar la tría nos puede disparar la productividad ya que la materia prima que les llega a las encajadoras es de mejor calidad y eso nos hace subir mucho las unidades por persona debido a la disminución de la atención sobre la calidad del producto.

Las herramientas del lean manufactring nos ayudan a dimensionar de manera correcta nuestras líneas y más importante, a no realizar inversiones que no son necesarias.
Así pues, antes de lanzarnos a una espiral de gastos innecesarios, valoremos todas estas preguntas y conozcamos bien nuestros equipos, tanto los humanos como los mecánicos. De esa manera conoceremos nuestro techo de producción y sabremos cuando empezar a pensar en ampliar en base a hechos y no a suposiciones.

En LeanSis Asumimos el compromiso de superar las expectativas de los clientes. Garantizamos unos ahorros mínimos equivalentes al coste de consultoría.