El indicador principal de toda mejora continua

por Lean Magazine

Antes de comenzar una de las herramientas estrellas de la mejora, HOSHIN o TALLER DE MEJORA, que suenan mejor, tenemos que elegir y formar al líder de equipo…el piloto.

Un taller de mejora es un equipo de trabajo liderado por un piloto que debe dirigir al grupo. Antes de iniciar el trabajo de equipo, el piloto debe contestar a cuatro preguntas:

¿En qué área?

¿Qué quiero mejorar y objetivo?

¿Cuál es el punto de inicio?

Y para todo esto ¿qué equipo necesito?

Después de este análisis del punto de partida, nuestro afortunado piloto, previamente a las primeras jornadas de equipo, debe trabajar en qué desperdicios observa y las diferentes posibles soluciones como base, para poder ir orientando al equipo en caso de que no sobren las ideas… es en este punto, dónde todos los que hemos sido pilotos de un taller hemos fallado alguna vez y me gustaría hacer una reflexión.

Siempre nos centramos en mejorar los indicadores de calidad, costes (productividad, OEE…) y entregas. Nos centramos en las soluciones “maravillosas” que hemos pensado con las que en un solo paso todo estará resuelto y olvidamos algo muy importante del proceso: nosotros no somos los que al final tenemos que llevarlas a cabo en nuestro día a día…

Es el GAP, el grupo de operarios que están todos los días (ocho horas del día) trabajando en la línea o máquina del Taller.

Siempre “Avanzaremos más en 10 pasos de ellos que en uno solo nuestro”

Esos 10 pasos son su solución, no hay que convencerles de nada, no hay nada que más les motive e implique que eso, además ya les habremos llevado por el camino de la mejora continua a través de eliminar el “desperdicio” de forma constante (paso a paso) y sostenible (a través de sus propias ideas, sin necesidad de elemento externos)

O lo que es lo mismo:

El éxito de un taller de mejora, no solo radica en cómo son de valiosas las ideas que se aportan, sino también de su nivel de aceptación.

ÉXITO= VALOR DE LA IDEA x ACEPTACIÓN DEL EQUIPO

Porque si en las empresas el mayor desperdicio es no utilizar el talento de la gente, en los talleres de mejora, es centrarse solo en los costes y olvidarse del indicador principal: las personas.

En LeanSis somos, personas, procesos, productividad.