Las 5s se van de compras

por Lean Magazine

manzana

Hace unos días visité un mercadillo en el que había infinidad de puestos, básicamente productos de alimentación. Había uno en concreto que tenía la fruta dispuesta de una forma extraordinaria; las piezas eran casi idénticas y estaban apiladas en un maravilloso equilibrio piramidal.

Observé con interés al Sr. Frutero, cómo tomaba la pieza de fruta sin afectar a la estructura y la introducía en una bolsa de papel para luego pesarla, cerrarla y por último, cobrarla.

Entre cliente y cliente aleccionaba a un joven de unos 16 años, deduje que aprendiz en el oficio, al que explicaba cómo clasificar la fruta (desechando aquella con mácula y colocándola en un cesto apartado de la vista), cómo ordenarla apilada y dónde se colocaba el cartel de la fruta en cuestión con precio incluido. Mientras, aseaba todo alrededor por si alguna hoja o ramita hubiera caído de la pieza de fruta. El (supuesto) aprendiz imitaba la labor del maestro frutero con unas manzanas Golden de aspecto extraordinario.

Eran las 5s en estado puro. Clasificaron, descartaron, limpiaron y estandarizaron el proceso que seguro que se mantendría en el tiempo. Porque aquel lugar de trabajo era organizado, ordenado y limpio. Era un placer admirar aquel humilde puesto de fruta. Una perfecta estrategia impregnada de calidad de principio a fin.

Al mismo tiempo era un ejemplo de logística y optimización del espacio de tal forma que no quedaba ni un pequeño resquicio desaprovechado. El Sr. Frutero hizo hincapié en que estuviera atento cada cierto tiempo en mantener el puesto de esa forma y con esa limpieza. Estándares. Pura auditoría.

Quedé fascinada y no pude evitarlo, terminé comprando de esas manzanas Golden que el joven aprendiz introdujo con exquisita delicadeza en una bolsa de papel.

En esencia, esta es la filosofía y los resultados que se pueden obtener en cualquier empresa aplicando el método 5S. ¿Crees que mejoraría tu empresa implantándolo?

Nosotros estamos convencidos de que sí.