LEAN THINKING

por Lean Magazine

thinking

Muchas veces aplicamos MÉTODOS en el día a día, procedimientos para llegar a un fin u objetivo basados en la observación, recopilando datos y sobretodo experimentando, ya que lo importante no es saber o no saber sino integrar, vivir en primera persona para poder aplicar y ser entonces un referente, un ejemplo a seguir, un líder lean.

La palabra lean significa esbelto, sin grasas. De ahí que la filosofía del lean manufacturing pretenda ser una producción ajustada que elimina todo tipo de procesos que no crean valor añadido al producto, en definitiva: elimina toda la paja del proceso que consume recursos o energía y no crea valor, ahorrando en costes y tiempo además de respetar al trabajador. Y este es el factor clave de todo proceso lean, las personas implicadas, el mayor activo que puede tener una compañía para que todo funcione, sus líderes.

Cuando el lean va más allá de las máquinas y se aplica a las personas, surgen habilidades a aprender como: creer en uno mismo y en el potencial de los demás, ser coherentes entre lo que pensamos, decimos y hacemos, practicar la escucha activa, ser asertivos, empáticos y sobretodo y como pilar básico, desarrollar o mejorar la inteligencia emocional. Saber identificar y gestionar nuestras propias emociones así como las ajenas, es crucial para interactuar y comunicarnos de manera apropiada en cada momento con nosotros mismos y con los demás.

Hay momentos en la vida en los que nos preguntamos si existe alguna posibilidad de cambiar lo que estamos haciendo porque queremos obtener resultados diferentes. En estos momentos, hay que salir de la zona de confort, y esto genera miedos y tensiones. Si estos cambios no se gestionan bien, el ser humano por naturaleza se pone en modo defensa y esto hace que se desgaste mucha energía. Los niveles de cortisol en sangre aumentan y el diálogo interno se vuelve un enemigo propio, generado por nosotros mismos.

Si cambias tus PENSAMIENTOS, cambias tus emociones.
Si cambias tus EMOCIONES, cambias tu actitud.
Si cambias tu ACTITUD, cambias tu vida.
Si cambias tu VIDA, cambias tu destino.

Eliminar esa grasa del cerebro que no nos deja fluir con naturalidad ni pensar con claridad. Cuando nos damos cuenta de esto, empezamos a escribir un guión emocional totalmente distinto, en el que nosotros somos los protagonistas. La calidad y la impecabilidad de la comunicación con nosotros mismos, va a influir en muchos aspectos como la automotivación, toma de decisiones, y en definitiva, nos lleva a un nivel de consciencia óptimo para afrontar con mejor actitud ciertas adversidades tanto a nivel profesional como personal. Lo más sorprendente de del lean personal, es que no solo se producen mejoras propias sino que al formar parte de un equipo, nuestro entorno también mejora.

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo” Ghandi