No lo intentes, hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes.

por Lean Magazine

Esta es una frase célebre, que el maestro Yoda enseña a su discípulo Luke, en una de las películas de la saga Star Wars. Y es que la situación en la cual Yoda expone la frase, nos las encontramos en numerosas ocasiones, cuando dentro de las organizaciones hay personas que no se comprometen en iniciar el camino del cambio, hacia la implantación del Sistema de Gestión Lean.

La implantación de la metodología supone una nueva forma de entender el trabajo y, por desgracia, muchas veces la novedad crea rechazo y miedo.

do-yoda-gif-76aef4143568077e77891581e104337aLa frase “Se intentará”, no es más que un primer paso hacia el fracaso, una excusa precoz escudada en el “por si acaso”. La posibilidad de fallo existe, pero se debe disponer de la metodología de control, y medición, para minimizar dichos fallos, y entender que la única forma de evitar el fallo es no contemplarlo como una opción.

¿En qué momentos aparecen estas situaciones?

Durante las reuniones de seguimiento (Top 5, Cara a Cara, TOP 15, TOP 60,…), cuando se aplican las Herramientas de Productividad, en los Talleres de Mejora, y durante todo el camino de implantación, aparecen este tipo de comentarios que, en muchos casos, por miedo al cambio que genera la Metodología o por miedo al no cumplimiento de los plazos acordados, paralizan el avance de dichas mejoras. El primer paso al fracaso, es no creer en la Metodología.

Y para creer hay que aprender, por eso el nivel de conocimiento debe ser el necesario, para que el cambio que se va a producir, se convierta en una motivación y no una sorpresa.

El éxito de la implantación del sistema está en manos de las personas que realizan, supervisan y son responsable de los procesos: trabajadores, coordinadores, supervisores, soportes, responsables, …, y buena parte de los resultados empresariales se basan en su implicación en el cambio cultural, en la forma de entender el trabajo, su participación activa en grupos de trabajo, y la implicación de toda la empresa en conseguir que los indicadores clave, se dirijan hacia los objetivos.

Os dejo esta pregunta para reflexionar,

¿La clave del cambio cultural está en que las personas que trabajan en una empresa perciban que lo que es bueno para la empresa es bueno para ellos?