¿Puede ser Lean embarcar en un avión?

por Lean Magazine

lean avion

Como algunos recordaréis, en el mes de Julio ya hablamos de la necesidad de aplicar Lean en los aeropuertos, hoy creo que podíamos incidir en el tema aunque yendo más allá: Lean al embarcar y por supuesto, desembarcar.
La cuestión es que si el Lean se aplica hace décadas en la construcción de los aviones y
por extensión en su mantenimiento, ¿Por qué no se ha podido aplicar también al uso del cliente final?

Como dato curioso, la revista Business Week publicó en 2013 una investigación en los Boeing en la que se indicaba que embarcar en 1998 era la mitad de lento que 1970. En 28 años sólo hemos sido capaces de reducir a la mitad las esperas y en ese mismo estudio se afirmaba que la tendencia hacia la ralentización y las esperas al tomar un avión se convertirían en habitual, a no ser que se desarrollaran herramientas y protocolos de mejora.

Ya hay compañías internacionales que investigan cómo mejorar el proceso de embarque.
US Airlines empezó a utilizar ya en 1998 el “orden aleatorio” en el que sólo los de asientos preferentes lo tienen asignado de antemano. No hemos conseguido datos sobre si habrá mejorado en tiempo y organización el embarque.

Otro protocolo es el WILMA, es decir embarcan primero los pasajeros con asiento en Window, luego Middle y por último Aisle (ventana-centro-pasillo). Parece que éste es el procedimiento que está consiguiendo más éxito en varias compañías, sobre todo americanas.

Pero otro más novedoso y que se está popularizando poco a poco es el “Southwest” que toma el nombre de la misma compañía aérea. Este protocolo de embarque consiste en que se accede al avión por estricto orden de Check-in. Se les asigna un número y una letra pero no un asiento. Embarcan en el mismo orden en el que fueron facturando al llegar al aeropuerto y eligen asiento una vez dentro.

En la misma web de la compañía hay un vídeo que explica cómo embarcar:

“Primero realiza el check in para que te asignen un grupo de embarque (A, B o C) y una posición de embarque (de 1 a 60). Cuanto más temprano hagas el check in, dentro de las 24 horas previas a tu vuelo, más temprano se te asignará un lugar en la fila. Cuando llamen a tu grupo, ve hacia la columna con tu número hasta que sea tu turno para embarcar”. Es un método rápido pero parece que estresa algo más al usuario.

Y por último y quizás es el más elaborado es el método “Steffen”. Jason Steffen, astrofísico de profesión, ideó este método después de una larga espera en la sala de embarque hasta que llegó a su asiento. Simuló por ordenador alternativas y variables y llegó a la conclusión de que lo más óptimo era embarcar en filas y asientos alternos desde el final hasta el principio y así no quedar atascados en el pasillo. Después de varias pruebas en un avión fabricado para películas y 72 voluntarios, el método Steffen redujo el embarque de pasajeros a la mitad del tiempo estándar. Parece que Steffen sigue esperando que alguna línea aérea se interese también en mejorar los procedimientos de acceso a los aviones.

Las Aerolíneas tienen un interés relativo en estas mejoras. Por un lado, los servicios de embarque preferente dejarían de tener tanto sentido. Si quieres llegar primero, has de pagar por ello. Y por otro, los Puntos Premium que se convierten en ventajas como por ejemplo el embarque preferente.

¿Y salir del avión en destino? A parte que ya nos estamos levantando cuando aún no ha terminado de parar el avión, normalmente se colapsa el pasillo con pasajeros sacando su equipaje de mano y esperando a que salgan los primeros. Este protocolo no se ha mejorado nada hasta el momento. No sé si han contemplado, que los cinturones se abran sólo por un orden establecido por filas, esto sí sería estresante e impopular pero útil sin duda, al igual que utilizar las dos puertas del avión para que se reparta la salida por el principio y por el final. El problema es que algunos aeropuertos no contemplan esta opción por peligros colaterales para el pasajero.

Pero igual que el método WILMA puede ser útil, ¿Por qué no hacerlo al contrario? Pues porque el control se puede hacer al embarcar pero al llegar ¿Quién puede controlar que el pasajero no se levante? Puede que sea cuestión de informar al pasajero la forma de salir del avión. Al final si el usuario ve que la forma es más rápida, todos estaríamos de acuerdo en esperar sentados un poco más.

Está claro que los procesos se pueden mejorar por medio del Lean y estamos completamente convencidos que un proyecto LeanSis en el embarque y desembarque de los aviones haría felices a muchos pasajeros y por tanto a la Línea Aérea.

¡Pues si nos necesitan…iremos volando!!!