¿Qué es lo más importante en la gestión de proyectos?

por Lean Magazine

Las empresas son personas y es por eso que tienen impregnado en su ADN el gen de la evolución, el de la mejora continua. Generar ese continuo desarrollo de proyectos hace que las empresas sean,  el día de mañana, más competitivas en el mercado. Todo ello nos hace pensar que estos proyectos  son el camino que elige y marca la empresa para llegar a este fin.

Es habitual que dichos proyectos acaben siendo liderados por personas de confianza, personas con un elevado conocimiento en la materia y/o personas que siempre realizan estas gestiones. Estos responsables de proyectos son los que llevarán adelante la evolución de la empresa, aunque ¡no alcanzarán la meta solos! Necesitarán contar con un equipo de trabajo por supuesto, un equipo multidisciplinar que abarque todas las áreas del proyecto. Deberán, por lo tanto, poner en marcha todas las pautas a seguir en un proyecto tales como: definir los hitos, plantear los plazos, definir las macro acciones, bajar al detalle las acciones. Pero, ¿esto ocurre realmente así en la realidad del día a día?  

Recuerdo un comentario de un responsable de UAP  sobre un proyecto

 “ el proyecto va bien, nos estamos reuniendo pero aún no nos ha dicho cómo va a trabajar la máquina, ni cuando se instalará”.

Con esta respuesta, se presupone que la realidad de esas reuniones son meramente informativas, sin llegar a trabajar el proyecto en el detalle operativo y sin hacer partícipe al equipo en las decisiones del proyecto. Estas situaciones de desconocimiento de plazos e hitos, crea una incertidumbre a los implicados que puede resultar en incumplimiento de las expectativas del proyecto.

Lo más importante y complicado no es saber gestionar proyectos de gran envergadura, sino ver la importancia del  liderazgo en los equipos multidisciplinares.

Lo más valioso y lo que marca la diferencia en un proyecto es: mantener la implicación de las personas, estimular su innovación, sacar a relucir su potencial, para conseguir generar responsabilidad por parte de todo el equipo y permitir alcanzar los objetivos de tiempo/coste/plazo, que parecen siempre en un principio, inalcanzables.

Ahora bien:

¿Cuánto tiempo nos paramos a pensar en el Quién, Qué, Cómo, Cuándo y Para qué de nuestros proyectos?

De vez en cuando, parar e invertir tiempo en afilar el hacha, es necesario para poder cortar mejor la madera.