¿Zanahoria, huevo o café?

por Lean Magazine

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Hace tiempo me contaron una historia de una hija que comentaba a su padre lo difícil que le resultaba resolver sus problemas. Su padre, que era cocinero, cogió 3 ollas y puso a hervir agua en cada una de ellas. En una introdujo zanahorias, en otra huevos y en otra café.

Una vez terminó de hervir cada cosa, las colocó en un plato por separado y le preguntó a su hija qué veía. “Zanahorias, huevos y café” contestó.

El padre le pidió que tocara la zanahoria, sacara el huevo de su cáscara y por último, que oliera el café. La hija así lo hizo pero seguía sin entender…

Él le explicó que los tres elementos se habían enfrentado la misma adversidad: Agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar hirviendo, habían cambiado al agua de color y sabor.

¿Cuál eres tú?“, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías fuerza e ímpetu, pero cuando llega algún problema no lo sabes manejar y te vuelves duro y rígido?

¿O eres como un grano de café? Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, sacas lo mejor de ti a pesar de la adversidad y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

En el mundo de las empresas, como con las personas, hay algunas que son como zanahorias, empiezan con mucha fuerza pero no terminan teniendo la consistencia suficiente y no saben cómo actuar cuando llega un problema.

Este tipo de empresa está abocada al fracaso, se vuelven organizaciones frágiles que se confiaron de su fortaleza inicial.

Otras son como los huevos que empiezan débiles y se van fortaleciendo pero que se vuelven rígidas con el tiempo. Las organizaciones rígidas no evolucionarán con la rapidez que requiere estar en un mundo empresarial cambiante.

Pero hay otras que son como el café, son capaces de sacar lo mejor de ellas aunque pasen por épocas difíciles. Para sacar esa esencia y terminar fortalecidas a pesar de los vaivenes, han aprendido que a pesar de ello se puede reaccionar positivamente y sacar ventaja, que las cosas alrededor pueden y deben mejorar.

Desde nuestra experiencia empieza a haber más empresas “café” gracias al Sistema de Mejora Continua LeanSis. El Sistema Lean hace que sean capaces de sacar lo mejor de ellas, que su esencia se mantenga y perdure en el tiempo. Han sabido prepararse para pasar de grano a café y no sucumbir en el proceso.

Y tu empresa ¿es zanahoria, huevo o café?